Ya ha comenzado la estación más calurosa del año, pero no excusa para dejar de disfrutar de una de nuestras bebidas preferidas: el café. Existen infinitas maneras de tomar café y, ahora que se acerca la época estival, son muchos los que pasan de la humeante taza de café a otras versiones más veraniegas.
El café puede ser un compañero ideal durante el verano. Consumiendo entre 2 y 4 tazas de café cada día, nos beneficiaremos de sus propiedades estimulantes naturales, tan necesarias en los días en los que el calor parece quitarnos todas las energías. Desde Cafés Orús os contamos cuáles son las formas más refrescantes de seguir disfrutando de tu café también en verano.
Café con hielo
Probablemente este sea el ‘combo’ más demandado durante los meses de verano. El café con hielo es refrescante, delicioso y muy fácil de hacer: Café, leche, hielo y, voilà! También podemos sustituir la leche por un poco de licor de crema si buscamos un sabor más dulce.

Smoothie de café y vainilla
Tan fácil como introducir en la batidora 1 bola de helado de vainilla (a nosotros nos gusta este ingrediente, aunque puedes sustituirlo por helado de dulce de leche, nata, chocolate…), un café espresso (frío) y un vaso de leche (muy fría). Para elaborarlo, mezclaremos en la batidora todos los ingredientes hasta que se integren, lo serviremos en un vaso alto y, si eres muy goloso, puedes decorarlo con nata montada, virutas de chocolate, fruta…

Café y helado, más conocido como “affogato”
El affogato consiste en poner una bola de helado de vainilla o nata en el fondo de una taza y verter por encima un café espresso. Si necesitas algo aún más refrescante, puedes añadirle una bola más de helado, ¡prometemos que el resultado es espectacular!

Helado de café
La receta para elaborar helado de café es muy sencilla, aunque lo mejor es que solo necesitas 3 ingredientes: 1 litro de nata para montar, 1 lata pequeña de lata condensada (400 gramos) y 4 cucharadas grandes de café soluble. A continuación te detallamos la receta:
- Separamos un vaso de nata y la calentamos en el microondas y después verteremos el café hasta que se integre por completo.
- Montamos el resto de la nata y mezclaremos la leche condensada con movimientos envolventes (recomendamos ir añadiendo la leche condensada poco a poco). La nata debe bajarse lo menos posible, de esta manera, lograremos un helado súper cremoso.
- Es el momento de añadir el café a temperatura ambiente y debes hacerlo de manera muy cuidadosa para no alterar el resultado final de la receta.
- Pondremos la mezcla en un recipiente de plástico y lo taparemos muy bien con film transparente. Es importante que quede muy bien pegado, sin huecos por los que pueda colarse el aire.

